Ayer tocó salir de la rutina, juntarnos alrededor de una mesa y disfrutar de una tarde de barrio como tiene que ser: buena compañía, conversación, risas y ganas de pasarlo bien.
Además, contamos con la visita de Panderetes de La Providencia, que pusieron música a la celebración y nos regalaron uno de esos momentos que hacen que una comida se convierta en algo más.
Lo pasamos muy bien. Y, aunque al final el cielo decidió que ya habíamos tenido suficiente fiesta, nos quedamos con una tarde estupenda y con ganas de repetir.
Gracias a todas las personas que os animasteis a compartir este rato con nosotros y a Panderetes de La Providencia por acompañarnos.
Una comida, buena compañía y muchas ganas de pasarlo bien














